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Presbicia, cuando la vista está cansada

01/05/2018

Llevar gafas está de moda. Presentadoras como Ana Rosa QuintanaToñi Moreno o María Teresa Campos no dudan en salir con ellas delante de los focos. Lo que sorprende más es que haya presentadores que salgan con ellas sin necesitarlas, como es el caso del polifacético Jorge Javier Vázquez, y se presenten ante los telespectadores con la montura, pero sin cristal. Sí, sí, sin cristal, no han leído mal. Fíjense en las tomas cercanas, cuando le vean en alguno de sus múltiples programas... Cuestión de imagen.

A partir de los 40-45 años prácticamente todos necesitamos de la ayuda de las gafas para poder leer o enfocar pequeños objetos cercanos, como es el caso de las letras. Dentro de nuestros ojos disponemos de una pequeña lente llamada cristalino que es capaz de adaptar su curvatura gracias a un músculo que le rodea, llamado músculo ciliar.

 

Con el paso de los años, ambos pierden elasticidad y ello produce una dificultad para modificar su forma y adaptar el ojo para ver objetos lejanos o bien próximos. Cosa que antes hacíamos sin problemas gracias a la capacidad de la lente del cristalino de adaptar su morfología para poder enfocar un objeto, colocado a la distancia que fuese, sin dificultad. A esta enfermedad se le conoce como presbicia o también vista cansada. Normalmente comienza sobre estas edades y progresa hasta los 65 años, cuando se estabiliza.

La fatiga visual

Hoy en día, cada vez usamos con más frecuencia y durante muchas horas pantallas de ordenador, 'tablets' o móviles y personas cada vez más jóvenes se quejan de síntomas similares a la presbicia. No se trata de esta enfermedad, sino de la conocida como 'fatiga visual'. Para tratar este trastorno no será necesario el uso de gafas, sino una mejora de los hábitos: disminuyendo las horas delante de la pantalla, será suficiente.

El aumento del uso de pantallas está provocando que estas dolencias aparezcan en gente cada vez más joven

Es frecuente que escuchemos a algunos que ellos no necesitan gafas para leer. Suele tratarse de personas con miopía astigmatismo, que previamente usaban gafas para ver de lejos y que habitualmente, cuando tienen que leer algo, se las quitan. Las personas con alguna de estas enfermedades presentan un cierto factor protector para la vista cansada. De todas maneras, la facilidad para aumentar las imágenes de las pantallas táctiles, también ha ayudado.

La vista cansada es un proceso normal causado por el envejecimiento de nuestros ojos, algo similar a las arrugas que a todos nos salen en nuestra piel con el paso de los años. Así pues es un proceso irreversible. ¿Qué podemos hacer para paliar esta pérdida de visión para los objetos cercanos? Lo primero y más aconsejable es acudir a la consulta de un especialista. El oftalmólogo podrá analizar el estado de su salud ocular y descartar que padezca otro tipo de enfermedades que afecten a sus ojos, como el glaucoma, cataratas o desprendimiento de retina, entre otras muchas.

Así que, mucho cuidado con comprarse una de las muchas gafas que vemos en gasolineras y hasta en tiendas de ultramarinos, sin haber revisado previamente nuestra salud ocular. Podemos desperdiciar la ocasión para diagnosticar precozmente cualquier enfermedad y poder tratarla a su debido tiempo.

¿Cómo mitigarlo?

Hay tres posibilidades para paliar los efectos de la vista cansada: el uso de gafas, el uso de lentillas o la cirugía. En cuanto a las gafas, todo el mundo las conoce. Una vez realizada una correcta graduación, en la óptica o consulta, sabremos el número de dioptrías que deberemos corregir mediante el cristal de estas. En caso de presentar simultáneamente miopía o astigmatismo deberemos usar gafas multifocales para ver bien de lejos y de cerca.

Para paliar sus efectos podremos usar gafas, lentillas o recurrir a la cirugía

La misma corrección visual la podremos realizar con lentillas, en estos casos la corrección es algo más compleja ya que un ojo se corrige para la visión cercana y el otro para la lejana y luego el cerebro, pasando por un tiempo de adaptación, 'fusiona' ambas imágenes. Hay personas a las que les cuesta más este periodo adaptativo y pueden tener problemas con las lentillas.

En cuanto a la cirugía, existen diversas posibilidades. Desde la que corregirá, con distintas técnicas, la curvatura de la córnea y así poder enfocar bien los objetos y recuperar la visión, hasta la utilización de lentes intraoculares que, incluso, pueden ser multifocales y corregir la visión lejana y cercana a la vez. Consulte con su oftalmólogo la técnica más adecuada a emplear.